Tenemos que hablar de Kelvin

Por Bianca Gortárez | CENTRO

Bianca es especialista en iluminación y espacio efímero. Es arquitecta por la Universidad Iberoamericana, maestra en museografía y espacio efímero y en iluminación arquitectónica por la Universidad Politécnica de Cataluña. Actualmente coordina la Espacialidad en Iluminación de Interiores de CENTRO de Diseño, Cine y Televisión.

________

Se da por hecho que un arquitecto, un interiorista o, en general, un diseñador de espacios habitables conoce las propiedades de la luz y los efectos fisiológicos y emocionales que tiene sobre sus habitantes.

A lo largo de mi vida, trabajé de forma habitual con las cualidades de la luz natural, distinguiendo la orientación de mi habitación y encontrando la hora correcta para cerrar las persianas por la molesta contaminación lumínica que había en el exterior.

La magia de la luz se multiplica cuando la aplicamos con conocimiento.

Procesamos la información de la luz no solo por medio de la visión, sino también por la acción del resto de los sentidos y, es justo ahí, en donde podemos generar poesía y metáfora; tal como dice Valère Novarina “alguna cosa insospechada nos espera […] escuchar la oscuridad, ver por los oídos, descubrir de nuevo las preguntas de los niños”.

Pasado el tiempo, —y con la clara convicción de que la iluminación en nuestra vida diaria cobra una gran importancia— pienso de forma ineludible que la educación que debemos inculcar a nuevas generaciones, respecto a la luz, va antecedida de la cultura que comienza a generarse a partir de los estudios especializados en iluminación interior-exterior y el desarrollo de buenos proyectos.

“Cuando se habla de enseñanza o aprendizaje de las habilidades proyectuales durante la formación de profesionales del medio de la iluminación, ¿proyectar es una habilidad que se puede enseñar o proyectar es solo una experiencia que se comparte?”, mencionan Alejandro Aguilera González y José Alejandro Ayilón en el libro Alberto Pérez-Gómez, De la educación en arquitectura

Claro que se puede enseñar a proyectar, pero debe tenerse en consideración que se puede enseñar siempre y cuando no entendamos a la escuela como una simulación de la práctica. [Continuar leyendo]

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.